Día normal al parecer. Lo del día perdido me sigue pareciendo un misterio, total, cosas por resolver. Hoy acabo de checar unas cosas que estaba guardando en el sótano, justo para mañana las necesitaría para un trabajo. Jeje, no, no, no pasó nada raro en el sótano, es ridículo ese tema de que los fantasmas te atajarán en un rincón, a punto de terminar tu vida, con un fin desconocido. Es... ridículo, simplemente. Pero, si existieran, no les temería, después de todo, si me matasen yo sería como ellos, quizá más fuerte y yo los podría destrozar. Jaja, demasiada seguridad de mi parte. Bueno, me desvío del tema.
Fui al sótano, y al bajar me encontré con una caja de mi infancia. Qué tiempos aquellos, era feliz y no lo sabía. Encontré varios juguetes, un poco de ropa que mi madre guardó de recuerdo (el resto supongo que la regalaría), unas muñecas de papel que yo misma hacía en tiempos de ocio cuando los juguetes de siempre me aburrían. Al contrario de muchos, esos recuerdos para mí permanecen en mi mente de una forma muy vívida. Escudriñando entre ellos, encontré unos dibujos. Algunos los hice en el preescolar, otros en casa, algunos ya eran de unos años más adelante, en la escuela primaria. Me llamaron bastante la atención, pues no recordaba bien la temática de aquellos trazos. Una gran inconsistencia. Recuerdo los momentos en que los dibujé, recuerdo qué pasaba, mas no el propio dibujo. Voy a escanear algunos y subiré los que me parezcan ser mis mejores obras de arte. Algunos parecen como retratos de dos personas. Estos últimos me hicieron recordar algo importante: Solía compartir con una amiga imaginaria varios juegos, no tenía mucha habilidad social que digamos (hasta la fecha), jugaba con algunos compañeros en los recreos, diferentes cada vez, nunca me quedaba con ninguno. Pero tenía esa amiga especial.
Vaya, que tiempos...
Que tiempos...
Iliaki
Tic, tac, tic, tac...
lunes, 11 de noviembre de 2013
domingo, 10 de noviembre de 2013
Ayer
Ayer no publiqué. Es extraño, se supone que cada día debería escribir una entrada para no perder detalles. El colmo es que... no recuerdo que haya existido ayer. Parece que me salté un día. Dormí como un día normal, y desperté dos días después. Las personas dicen que sí hice mis actividades normales, pero mi mirada parecía agresiva, por lo tanto nadie se acercó a mi. No recuerdo el ayer. No existió para mi.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Cotidianos.
Hoy fui a la escuela. No tiene mucho en especial, no tengo demasiado que contar respecto a eso, no tengo muchos amigos en la clase, no, esperen, no tengo amigos ¿Por qué? Fácil: No confío demasiado en la gente. Tarde o temprano llegan a hacerme daño o yo a ellos. Lo único que tengo de distracción es mi trabajo, en la librería. Muchos compañeros suelen trabajar en cafés, cybers o ayudando en tiendas, pero es raro ver a una persona joven atendiendo una librería. Ahí es mi mayor entretenimiento. He visto varios libros geniales, y con ésto de mi supuesto trastorno, he tomado uno que estaba a la vista, sobre el psicoanálisis de Freud, un tomo que trataba sobre la interpretación de los sueños. Me ha parecido interesante, pero no tuve mucho tiempo para leerlo, así que lo que alcancé a leer era acerca de cómo veían los sueños distintas mentes del tiempo, desde la Antigua Grecia hasta los tiempos modernos, incluyendo el punto de vista de Freud. Es curioso, ninguno se pone de acuerdo, unos dicen que es la interpretación del futuro y de revelaciones místicas, otros que es un mundo paralelo, algunos piensan que es un mundo propio dentro de la mente, otros piensan que son simples seguimientos de las situaciones cotidianas, otros más piensan que es la mera elevación intelectual y meditativa del cerebro, unos dicen que sirven para reafirmar recuerdos, contradichos por otros que opinan que es para olvidar lo que no necesitamos.
Me interesó bastante y me sacó una sonrisa, no es posible que un enorme grupo de cerebros y pensadores no sepan la esencia de algo tan simple como los sueños. No se ponen de acuerdo, incluso se pelean. Citando a Calderón de la Barca, en su obra "La Vida es un Sueño":
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es un sueño,
y los sueños, sueños son.
Los sueños son su propia esencia, son gratas aventuras que recurres en cada noche. Quisiera que fueran algo más que eso.
Algo más.
Algo más...
¿Como qué...?
Me interesó bastante y me sacó una sonrisa, no es posible que un enorme grupo de cerebros y pensadores no sepan la esencia de algo tan simple como los sueños. No se ponen de acuerdo, incluso se pelean. Citando a Calderón de la Barca, en su obra "La Vida es un Sueño":
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es un sueño,
y los sueños, sueños son.
Los sueños son su propia esencia, son gratas aventuras que recurres en cada noche. Quisiera que fueran algo más que eso.
Algo más.
Algo más...
¿Como qué...?
jueves, 7 de noviembre de 2013
El Principio.
Mi nombre es Mary, estudio la escuela preparatoria, tengo un trabajo de medio tiempo como encargada de una librería y fui diagnosticada de Síndrome de Identidad Disociativo, mejor conocido como Trastorno de Identidad Múltiple. Me han recomendado realizar un registro diario de lo que hago, lo que pienso y lo que percibo para así mantener un equilibrio en mi mente y mantener la memoria. No entiendo cómo me puede ayudar, es más, ni siquiera me siento mal. Nunca he sentido que pierdo mis recuerdos ni que pierda el control. No entiendo cómo es que llegaron a esa conclusión. Pero me cuentan que en determinadas ocasiones parece que no soy yo en realidad, me dicen todo como si me hablaran de otra persona. Bueno, nunca he tenido idea de lo que sucede conmigo, pero empecé con esos cambios repentinos hace 7 meses por lapsos breves, a veces incluso por algunas horas. Me llevaron con un médico especialista antes de que se tornara más grave y al analizar mi caso, llegaron a la conclusión que empezaba a desarrollar dicho síndrome. Investigué un poco y los síntomas y las causas no concuerdan conmigo; jamás he sufrido violencia familiar o traumática de algún modo, no he tomado ningún narcótico o he tenido un golpe contundente en mi vida, ni he sufrido alguna experiencia que me llevara al punto de shock. Pero no quiero preocupar a nadie, quizá si hago caso a las medidas preventivas todo se arregle. Decidí escribir en los medios digitales, por si alguna ocasión me transformara en esa otra yo, no pueda destruir ningún registro, tal y como pudiese suceder con una libreta o alguna grabación. Aparte, pienso que sería genial compartir esto con el mundo, ese retorcido mundo al cual le gustan las cosas tétricas.
Mi nombre es Mary y voy a compartir mi historia con ustedes.
Mi nombre es Mary y el reloj contará.
Mi nombre es...
Mi nombre es Mary y voy a compartir mi historia con ustedes.
Mi nombre es Mary y el reloj contará.
Mi nombre es...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)